“Dinos indígena, originario,
nativo, Tierra que piensa, que siente,
que llora, que sueña, pero no nos
llames indio, ni extranjero.”
Por: Ollantay Itzamná – Indígena Quechua,
abogado y antropólogo
En la Abya Yala actual, permanentemente se recurre a la palabra indio para referirse a las personas originarias en condición de exclusión y de subalternidad. En sociedades fragmentadas como la hondureña o la guatemalteca, los “citadinos” nos llaman “inditos” para no faltar a la caridad cristiana y edulcorar la “tolerancia”.
Para los sectores que monopolizan la construcción y reproducción de prejuicios sociales, “el indio siempre fue indio, y seguirá siendo indio”. Pero no se dan cuenta que el concepto indio es una categoría de dominación sociopolítica intencionalmente construida y “naturalizada” a partir del siglo XVI.

