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jueves, 15 de enero de 2015

La Guillotina: Discriminación a la Mujer en UDP


EL 13 Enero 2015 DIJIMOS QUE HUBO DISCRIMINACIÓN EN LA UDP. DESDE EL 14 Enero 2015 HABLAMOS DE REPARACIÓN

La Guillotina no puede dejar de denunciar que en la Universidad Diego Portales se ejerce la discriminación con una madre cuando quiere matricular a su hija sin la concurrencia de su padre soltero.
La Guillotina se ha definido como centro de pensamiento y reflexión de ideas. Y, hechos como el ocurrido, frente al cual Nadie puede dejar de indignarse, son también motivo de reflexión.

Esperamos que después que lean el mail que Jaime Hales dirigiera a sus amigos periodistas y que La Guillotina transcribe, nuestros seguidores reflexionen sobre este hecho.
Esperamos, también, la reflexión de Carlos Peña antes de su próxima columna en El Mercurio del Domingo.

Nuestra solidaridad con la nieta y la hija de Jaime Hales. Desde luego, nuestra amistad con él, porque los padres cuando viven la indignación que genera la discriminación con su descendencia directa, también sufren.

Reproducimos a continuación mail de Jaime Hales.

Nadie

A MIS AMIGOS PERIODISTAS,

en el día de ayer lunes 12 de enero, una de mis hijas concurrió a matricular a su hija – mi nieta – a la Universidad Diego Portales. Ella no se casó con el padre y es la sostenedora económica de la niña. Por lo tanto fue a matricularla con su libreto de cheques en la mano.

Con displicencia, con desprecio, la funcionaria y luego otros que la apoyaron, hombres y mujeres, le dijeron que ella no podía matricular a la niña, sino que tenía que ir el padre. Mi hija trató de explicar que eso no era posible, pero ellos, en un tono altanero, le impidieron hacerlo y le manifestaron que ella no era nadie para la UDP y que lo único que valía era el papá de la niña. Les explicó: yo pagaré, él no tiene dinero. Pero hicieron oídos sordos.

En los tiempos que corren, en un país de muchos hijos nacidos fuera del matrimonio (más que los nacidos dentro de la institución), cuando se supone que hay igualdad, respeto, no discriminación, valoración de lo femenino, mi hija debió abandonar el recinto sin poder matricular a la muchacha (que fue aceptada en el cuarto lugar de la lista) simplemente porque no hay cómo llevar al padre y mucho menos hacerlo pagar, pese a que la madre quiere asumir sus responsabilidades como lo ha hecho durante todos los años. Con lágrimas de rabia, de impotencia, de humillación, se fue sin lograr su cometido.