Les quiero contar una experiencia personal y que me gratifica mucho.
Mi abuela de casi 86 años ha hecho un súper viaje desde Buenos Aires y
vino a visitarme a Miami para mi cumpleaños.
Mi abuela siempre ha sido una mujer activa, practicante de yoga, de
la comida sana y de la meditación, entre otras disciplinas de bienestar.
Tiene algunas dolencias de la edad, lógicamente, pero está muy bien.
¡Sobre todo muy bien de la cabeza! Me refiero a que esta muy conectada
con el mundo que la rodea, no se quiere quedar afuera.
Hace un tiempo, cuando las computadoras de escritorio fueron desplazadas por las hermanas menuditas, las notebooks,
yo le obsequié la mía, que ya no usaría más. Mi abuela aprendió a
usarla. Aprendió muchísimo.

