Chile es un país habituado a sufrir los embates de la naturaleza.
Sequías, erupciones volcánicas y principalmente terremotos, además de
generar graves pérdidas en vidas humanas, provocan cuantiosos daños en
el entorno económico, como la destrucción de fuentes de trabajo, lo que
en muchos casos, agrava la situación de vulnerabilidad de los sectores
más pobres de la sociedad.
Sabemos que el ser humano no puede físicamente contra la naturaleza y por eso históricamente ha buscado una manera de protegerse, y ante la tragedia, recomponerse y rápidamente volver a empezar.
Sabemos que el ser humano no puede físicamente contra la naturaleza y por eso históricamente ha buscado una manera de protegerse, y ante la tragedia, recomponerse y rápidamente volver a empezar.
