Las celebraciones de los cumpleaños suelen seguir una fórmula, entre ellas soplar las velas de la torta.
Una nueva investigación sugiere que este ritual no sólo hace que la experiencia en sí sea más memorable, sino que además mejora el sabor de dicha torta.
El estudio revela que los rituales que realizamos antes de comer - incluso los aparentemente insignificantes - en realidad pueden cambiar nuestra percepción de los alimentos que comemos.

