miércoles, 28 de octubre de 2015

El Veredicto, de Cony Pedraza



El veredicto

La historia de cuento de hadas terminó para mí a los siete años. Un puñal de palabras acabó con la magia, me lo clavó en el corazón una de mis amigas. Era filoso y estaba hecho con una verdad. La verdad lacerante de que yo, a diferencia de todo el grupo, no tenía mamá.


Recuerdo aquél día en el colegio, el dolor, no solo me atravesó el uniforme y el cuerpo, sino hasta el mismo aire que respiraba. Introdujo en mí la sensación de pérdida, y la pérdida a esa edad, no se comprende. Eso que sentí, cumplió un propósito: creció en el bosque de mi vida y le apagó la luz, dejándolo totalmente a oscuras.


He intentado escribir esto decenas de veces y siempre, siempre, ha terminado roto el papel en un cesto tejido con listones de olvido y tristeza. Me he dicho: no vale la pena tocar este tema, es algo personal, íntimo, pero la historia vuelve… y vuelve.



La Muerte fue la culpable y no yo. Asesina, no se detuvo a pensar lo que me quitó. La desapareció entre gusanos en el fondo de una caja. Deshizo su gracia, su finura, y me privó de sus caricias. Pero, a decir verdad, la Vida también estuvo implicada por no retenerla, por negarle la respiración, por dejarse ganar de la sombra rapaz que se la llevó. ¿Por qué llevársela y dejarme con la carga de la culpa si yo era una recién nacida? ¿Por qué privarme de su leche? ¿Para darme a cambio una nodriza? Una desconocida que me dio sus pechos, cubriéndome con su rebozo, sin duda no por pudor, sino más bien para ocultar su lástima.


Desde la herida oculta que he cargado por años, y que nadie puede comprender sin haberlo vivido, la Muerte defiende su inocencia, pretextando que para mi mamá era el momento, así como un día lo tendré yo; busca que la libere de la condena que le impuse cuando la declaré culpable, y que acepte su verdad.

Me identifico con Sabines cuando expresó que: “…en el fondo el tema de la muerte estaba todavía pendiente”. Quiero sentir que para mí deja de estarlo. A menos que vuelva a tirar esta historia donde mismo.

Ya no quiero hacerlo. Ya no.