viernes, 12 de febrero de 2016

Beatriz Sánchez: "Pobre El Que No Cambia de Mirada"




Hace dos años entrevisté al capellán del Hogar de Cristo, Pablo Walker.  Fue por una crítica muy dura a un programa de Canal 13 de nombre “En su propia trampa”. La crítica apuntaba a un episodio donde detuvieron a un muchacho de 16 años, un ladrón, lo encerraron en un furgón policial y lo amenazaron mofándose de él para “vengar” sus hurtos.

Pablo Walker advirtió: “Tenemos que ayudarnos y ayudar en especial a los medios de comunicación social, a ir ajustando la brújula respecto de cuál es la manera más lúcida de aportar en la construcción de un país que repare la injusticia estructural que tenemos y, por lo mismo, es oportuno mirar ciertos diseños programáticos que no están aportando al más mínimo respeto de las personas como seres humanos y mirar también cómo nos hacemos cargo de esta situación dramática que es la delincuencia y que es la punta del iceberg de la exclusión social”.
pablo walker sj (@pwalkersj) | Twitter
En esta columna no quiero hacer foco ni en ese programa -me guste o no- ni en Canal 13.  Quiero referirme a los medios de comunicación, donde he trabajado siempre como periodista, o sea es una crítica donde me incluyo. No soy “externa”, ni miro desde afuera.
Creo que los medios de comunicación somos parte de la sociedad, por lo tanto somos un espejo de ella. Por ejemplo, si el país es centralista, somos -como medios de comunicación- centralistas. Pero también es cierto que estamos destinados y tenemos la misión de ir más lejos y más profundo. Y volvernos también un factor que incomode y que cuestione.

¿Por qué hoy los delitos y los delincuentes existen sólo en un sector de la sociedad? A los que roban autos y hurtan celulares les llamamos delincuentes que cometen un delito y queremos que vayan presos. Los de otro sector social cometen “errores”, están al frente de “malas prácticas” y son respetables por lo que basta con “detención domiciliaria”.
¿Por qué cuando se queman las casas en los cerros de Valparaíso, como medios no tenemos ningún pudor de pararnos sobre los restos humeantes de esa casa y preguntarle al dueño si está triste?  ¿Hacemos lo mismo con las tragedias de personas que viven en otras comunas de Santiago? ¿Las que llamamos las comunas del “sector oriente”?
Hay programas enteros o minutos de noticiario donde reporteros acompañan a Carabineros e Investigaciones en vistosos operativos... patada a la puerta, pistola en la mano, gente gritando ¡todos al suelo!  Pero eso sólo se registra, la invitación se hace, la invitación se acepta, en algunas comunas, en comunas vulnerables.
Cuando hablamos de proyectos como la despenalización del aborto, ponemos foco en las miles de mujeres que jamás podrán pagar una atención médica particular o en una clínica privada. 
Que no tienen la posibilidad de contratar a un médico que las acompañe hasta el momento del parto. Buscamos que ellas también tengan una opción, que pese a la ley, las mujeres de más recursos ya tenemos. 
¿Por qué entonces focalizamos la atención como sociedad en ese embrión o feto que puede venir al mundo y no en los miles de niños que vinieron ya al mundo (a Chile) y están abandonados de distintas maneras? 
¿Por qué utilizamos eufemismos y no llevamos la discusión hacia las miles de mujeres chilenas que quedan solas con sus hijos, sin posibilidad de trabajar y que nadie les tiende la mano?
Hoy a los pobres desde los medios de comunicación se les mira escasamente con dignidad. Hay una mirada paternalista. 
 Son una estadística, objeto de caridad. Notas pintorescas o grescas entre vecinos. No son objeto de participación, de opinión política, no tienen posibilidad de incidir en las reglas.
¿En qué momento como medios de comunicación cuestionamos estas “reglas”? ¿En qué momento dejaremos de repetir las mismas fórmulas una y otra vez?
Esta columna tiene el nombre de una distinción, de una búsqueda que iniciaron varias organizaciones.  Entre ellas la Fundación para la Superación de la Pobreza y el Hogar de Cristo.  Buscan destacar una mirada digna hacia los más pobres.
“Pobre el que no cambia de mirada” es un desafío para nosotros los medios de comunicación y también para toda la sociedad.  A cambiar de mirada y a mirar más profundo.

 Beatriz Sánchez:  Periodista de radio La Clave y La Red. Premio Periodismo de Excelencia 2015 de la Universidad Alberto Hurtado y Mejor Periodista de TV 2014 de la Universidad Adolfo Ibáñez Twitter: @labeasanchez