miércoles, 11 de junio de 2014

We Tripantu: "La nueva salida del Sol", Inti Raymi y Aringa Ora o Koro

We Tripantu: "La nueva salida del Sol" 

El We Tripantu, o We Xipantu, o Wiñoy Xipantu está determinado principalmente por el ciclo lunar, el cual controla la naturaleza, el tiempo, las lluvias, la vida animal y vegetal, como así mismo tiene mucha relación con la vida mapuche, su religión, filosofía, su concepción de mundo, presente y futuro del pueblo; los cuales en su conjunto constituye el mundo mapuche y nos explica nuestra realidad como tal, "el Mundo y vida Mapuche está ligado con toda la naturaleza y al We Xipantu".
El We Xipantu podemos definirlo con el término del año viejo y el inicio del primer ciclo de un nuevo año o nueva vida, determinado por el regreso del sol: •We: nuevo, •Xipa: salida, •Antü: Sol
Después de la noche más oscura y de las sombras más largas sobreviene, pausadamente, el alargamiento del día y se acortan las sombras. Para el pueblo Mapuche aquel día es el We Tripantü, para los Aymará el Inti Raymi y para los Rapa Nui el Aringa Ora o Koro. “Es interesante observar la importancia que las distintas culturas del mundo entregan a la celebración del solsticio de invierno”, aclaró Luis Manzo Guaquil, académico e  historiador de la Universidad de Valparaíso.
También el profesor manifestó que este día “es la noche más larga, en la cual la naturaleza guarda las fuerzas, los árboles botan sus hojas y los animales parecen dormitar; se cierra un ciclo de la vida, para comenzar otro. Se renuevan los lazos entre las generaciones, los abuelos cuentan historias a los niños, y la naturaleza entrega los nuevos brotes y da nueva fuerza a los animales para que puedan criar nuevamente”.
Finalmente el investigador precisó que “el peso de la significación ha cambiado con el tiempo, pero todavía queda camino por transitar. En él se ocultan las distintas maneras como se ha invisibilizado al indígena, como se lo ha negado en el tiempo y en el espacio, como se lo ha confinado a territorios lejanos, acallándolo en la larga noche. El We Tripantü es la nueva salida del sol de la cual no podemos estar ausentes, pues somos parte de ellos”.
En la cultura mapuche la palabra es el "monumento", una expresión de una más honda conciencia del Espíritu Humano, de su diálogo con el corazón para orientar el vínculo con la Madre Tierra. 
Los mapuches dieron nombre a todo lo existente en la tierra y a lo observable en el universo físico, sociológico y filosófico. Coincidente con muchas o civilizaciones determinaron claramente la influencia, en la Tierra, de Küyen la Luna y Antü el Sol. 
El calendario mapuche, señala al año nuevo en el solsticio de invierno, en el hemisferio sur.
Es el inicio de un nuevo ciclo de producción, de conversación con la Tierra. Es la fecha, en que se produce la noche más larga del año y el inicio de las lluvias más intensas que prepara a la naturaleza para acoger y favorecer el maravilloso crecimiento de la nueva vida. 
Al amanecer, todavía bajo Wüñelfe el lucero el alba, con una vara se golpea los troncos de los árboles frutales para despertarles la savia. 
Luego, tocando instrumentos musicales: 
trutruka, 
lolkiñ, 
kullkull, 
trompe y 
kaskawilla, 
para manifestar la alegría por la llegada del Nuevo Año, niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos acuden al estero, la vertiente más cercana para darse un baño en las tibias y purificadoras aguas de We Tripantü. 
Después, vueltos hacia el Oriente donde habita Ngnechen (el Gran Creador) se hace Llellipun rogativa. 
En el transcurso de la mañana cada cual se da el tiempo para salir a caminar por el campo para encontrarse y conversar con la naturaleza.
 
De preferencia en esta fecha suele realizarse:
  • El katan (ceremonia de perforación de las orejas de las niñas para ponerle chaway ó aros), y en que la abuela materna le entrega su nombre a su nieta; 
  • El misawün (dos personas que para recordar y afianzar su amistad comen en un mismo plato); y 
  • El akutun, ceremonia en la que el abuelo paterno le entrega su nombre a su nieto.
We Tripantu: entre la cosmovisión y la visión científica

El 24 de junio marca varios hitos, pues por un lado ocurre el solsticio de invierno, aspecto que no sólo puede ser situado e interpretado por las distintas culturas en su propia cosmovisión sino también en la visión científica moderna. También marca una designación institucionalizada por el Estado como aquel día en el que se recuerda a los Pueblos Indígenas que habitan Chile. La pregunta es ¿cuál de estas significaciones es la que tiene mayor importancia?
La mayor parte de las personas reconoce aquel día como la “Noche de San Juan”, festividad europea asociada al solsticio de verano, y que en ese sentido se puede observar cómo los noticieros y diarios acentúan el sentido coloquial de la realización de ritos vinculados a las distintas creencias.
“Se produce un choque entre las tradiciones y el mundo científico, en el cual este último tiene menor peso, lo que no implica que no sea verosímil sino que hay un desplazamiento en cuanto a la importancia que se le otorga. Pocas personas reconocen en esta fecha el solsticio de invierno, que marca un hito en la distribución de las estaciones y en lo que respecta a los fenómenos astronómicos”, afirmó el académico.
Cada día ha obtenido una mayor significación para las nuevas generaciones, es el Año Nuevo Indígena. ó We Tripantu.  Quizá no todos lo conocen con la profundidad que se requiere, pero se ha incluido en las celebraciones escolares, incluso vistiendo a los niños y niñas con atuendos mapuche, aunque según indicó Manzo, “en algunos casos se trata más bien de un disfraz o un intento por reconocer y valorar la importancia de los pueblos indígenas”.
“Es parte de una celebración que se enraíza en lo más profundo de los pueblos, y que debe ser realizada según los ritos correspondientes”.






Fuente:
http://pueblosoriginarios.com/sur/patagonia/mapuche/wetripantu.html
http://www.uv.cl/pdn/?id=5192