miércoles, 30 de abril de 2014

Ballenas: Misterio del Graznido Submarino Antártico


En gesto de despedida se sumerge en las profundidades esta ballena jorobada. La megaptera novaeangliae es, en realidad uno de los más grandes rocuales que existen. Pueden llegar a medir entre 12 y 16 metros, y alcanzan un peso aproximado de 36 mil kilogramos. (mikebaird/Flickr)

Desde hace 50 años, marinos y científicos que navegan por la Antártida escuchan un extraño sonido cuyo origen no habían sido capaces de identificar. Son una serie de pulsos con un intervalo de 3,1 segundos que se repite cada invierno y cada primavera. Recientemente los científicos han descubierto que se trata de llamadas producidas por las ballenas minke, una especie de cetáceos poco conocida pero objetivo principal de los cazadores de ballenas japoneses.
Ballena Minke. (Wikimedia Commons)

Similar al graznido de un pato, los científicos llevaban 5 décadas devanándose los sesos para intentar dilucidar el misteroso origen de esos sonidos del Océano Glaciar Antártico. Los primeros en percibir el "cuack" oceánico, fueron los miembros de las tripulaciones de los submarinos que visitaron la zona en la década de los 60.
La primera vez que se oyeron, se creyó que el sonido era de origen humano (probablemente otros submarinos), ya que su frecuencia era sumamente repetitiva y exacta. "A medida que pasó el tiempo, se comenzó a pensar en alguna especie de pez como responsable, aunque el tono era demasiado alto", cuenta Denise Risch (bióloga marina especializada en bioacústica, actualmente trabajando para la agencia estatal estadounidense NOAA). 
Finalmente, la propia Risch y sus colegas han descubierto que el responsable es la ballena antártica Minke, un rorcual muy esquivo, según confirman los miembros del trabajo, recientemente publicado en la revista Biology Letters.
Esta ballena minke (rorcual menor) de 18.5 pies de largo, apareció muerta el 17 de abril del 2006 en las arenas de Morro Bay, California. Dos días más tarde fue enterrada con permiso para la eventual recuperación del esqueleto con fines educativos. Los minke son las especies de rorcuales más pequeñas y abundantes en el planeta. (mikebaird/Flickr)

Los sonidos vienen espaciados por pausas de exactamente 3.1 segundos. Los ruidos se dan también de forma estacional, y se escuchan simultáneamente en el este del Mar de Weddell (Antártico) y en la costa occidental de Australia.

En febrero de 2013, durante el verano austral, Risch y sus colegas marcaron con balizas de seguimiento a dos ejemplares de rorcual minke (Balaenoptera bonaerensis) en la costa occidental de la Antártida. Los investigadores pretendían estudiar sus hábitos alimenticios y registrar sus movimientos. Los rastreadores que les instalaron contenían, entre otro instrumental, micrófonos submarinos.
Gracias a las grabaciones de estos micrófonos, Risch pudo analizar los sonidos de esta especie de ballena para descubrir que además del sonido "normal" que ya se les conocía, emitían también los famosos " graznidos de pato".

Esto ha permitido a los investigadores atribuir este misterioso sonido al rocual Minke sin ningún género de duda. ¿Qué significan esos sonidos? Los científicos no han podido desvelar el misterio. "Tal vez los usen en el cortejo o para la navegación", especula Risch. Tampoco son capaces de explicar si solo los emiten los machos (como sucede con las ballenas jorobadas), las hembras, o si se trata de una práctica unisex.

El hecho de que lo sonidos se oigan tanto en la Antártida como en el occidente de Australia sugiere que algunos animales permanecen en el helado sur todo el año, mientras que otras migran a latitudes más bajas tal y como hacen otras especies de ballena.
En pleno vuelo acrobático, esta inmensa ballena azul, considerada el animal más grande del planeta y que puede llegar a medir hasta 30 metros de largo, avienta su hermoso cuerpo en Juneau, Alaska. (gillfoto/Flickr)

Los avistamientos de ballenas son uno de los espectáculos naturales más hermosos del mundo, y en algunas regiones se han convertido en una atraccion turística. (Ryan Buterbaugh/Flickr)

Una hermosa ballena exhala aire, probablemente contenido durante varios minutos, en la superficie del agua en Hervey Bay, Queensland, Australia. Como promedio, una ballena puede "aguantar" la respiración por unos 30 minutos y en cada respiración renuevan entre el 80 y 90 porciento del aire, aventajando a los mamíferos terrestres, quiénes solo recirculan un 10 o 20 porciento. (Michael Dawes/Flickr)

Como detenida en el espacio y el tiempo, esta beluuga  nada apaciblemente en turbias aguas. Erróneamente llamada "ballena blanca", este cetáceo habita en las regiones árticas y subárticos del planeta. (Bill Liao/Flickr)

Los pelícanos revolotean y varios humanos observan de cerca mientras esta ballena jorobada se alimenta en Puerto San Luis, California. Las ballenas son mamíferos que pertenecen al orden de los cetáceos, palabra que proviene del griego “ketus”, que significa “monstruo marino”. También se puede decir que tiene la raíz latina “cetus”, que significa “gran animal marino”. (mikebaird/Flickr)



Fuente:
https://pe.noticias.yahoo.com/blogs/ciencia-curiosa/resuelto-el-misterio-del-graznido-submarino-ant%C3%A1rtico-194010808.html
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