Carolina (53) supo desde muy joven que nunca tendría hijos.
Vive en pareja con un hombre al que tampoco le interesa ser padre. Una
ruptura ante los mandatos.
A los 14 años sabía que no tendría hijos. Que los pañales, las
mamaderas y el sueño entrecortado no estaba entre sus planes. Hoy, 39
años después, a los 53 años, Carolina -prefiere mantener su nombre en
reserva- no se arrepiente de aquella decisión en la que nunca se coló
una mísera duda. “En aquel momento no me parecía un país para traer un
chico al mundo. Corría el año 73 y el caldo de cultivo era bastante
complejo. Era una época de estudiantes muy politizados -confía esta
publicista con ojos azul infinito y muy atractiva-. Se hablaba de
política en las casas, en la escuela, con el entorno. Teníamos
compañeros que militaban y había una sensación de mucho terror; mucho
miedo, aunque yo no participara en política. Se respiraba miedo. El
clima estaba turbio y terminó como todos sabemos: con el golpe militar”.
