domingo, 28 de abril de 2013

”Homoerotismo” y “Homosexualidad”: Uso del Lenguaje Como Herramienta para Describir y No Para Discriminar

Por Gislaine Morales Cortés

Homosexualidad es un vocablo que alude de manera negativa a las prácticas entre dos personas del mismo sexo. Esta inexactitud conceptual es lo que motiva al Dr. Juan Cornejo, investigador de la USACH, a plantear la sustitución del sustantivo por "homoerotismo", y con ello abarcar pluralmente prácticas y deseos que se distinguen de las costumbres heteroeróticas.



"Misunderstandings of language: homoeroticism in the place of homosexuality" (Equívocos del lenguaje: homoerotismo en el lugar de homosexualidad) es el nombre que recibe la publicación del Dr. Juan Cornejo Espejo, y que fue publicada en la Revista Alpha recientemente.

"Homosexual" u "homosexualismo", explica el investigador y académico de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), son acepciones que remiten a un entendimiento de las prácticas sexuales homogenitales como patológicas, perversas y/o desviadas. Sin embargo, en la investigación realizada, la palabra "homoerotismo", se plantea como el concepto idóneo para describir de mejor forma los deseos y actos de personas del mismo sexo, sin asociarlos con enfermedad, desvío, anormalidad o perversión.

"Mi interés se centró en buscar un concepto o término que no estuviese marcado por la medicalización de la sexualidad. El "Homoerotismo", (...) por su riqueza polisémica, consigue integrar un mayor número de prácticas sexuales entre personas del mismo sexo, no reduciéndolas a las prácticas homogenitales", señala Juan Cornejo.


Si bien es difícil escapar del dispositivo imaginario de la discriminación, éste se puede combatir ¿Cómo? Una manera es utilizando la palabra "homoerotismo", lo cual permitiría debilitar el prejuicio de que sujetos humanos están naturalmente divididos entre homosexuales y heterosexuales, según concluye en su investigación el Dr. Cornejo.

Es el lenguaje, entonces, el nuevo instrumento de lucha, el mismo que obliga a quienes llevan a cabo prácticas homogenitales a auto discriminarse al tener que identificarse como "homosexuales" al intentar reivindicar la consideración moral a la que aspiran.

"No se trata de creer que porque rechacemos hablar el lenguaje discriminador podamos transformar la realidad de las prácticas sexuales y de sus respectivos determinantes lingüísticos", declara el Dr. Cornejo. Sin embargo, agrega, "podemos aprender otras lenguas (...) en cuanto sujetos de voluntad, podemos redescribir y resignificar moralmente las consecuencias de aquello que no podemos escoger".

Si bien sustituir homosexualidad por homoerotismo no resuelve el problema de la discriminación, al menos contribuye a cuestionar viejas creencias, pudiendo llegar a dejarse de lado falsos problemas, según el mismo Cornejo concluye.