miércoles, 27 de febrero de 2013

Sobrevivir a un Terremoto es Posible en el "Triángulo de la Vida"


Los terremotos de las últimas décadas han desmentido todas las recetas que existían y pasaban de boca en boca durante siglos de cómo sobrevivir a un temblor. Ahora todos los expertos coinciden en lo vital que es hallar un ‘triángulo de la vida’.


Con este término los especialistas en emergencias denominan el estrecho espacio que se forma al derrumbarse un edificio al lado de un mueble, sea un armario o un sofá. Un segundo lado del triángulo es el suelo y el tercero es cada vez una incógnita: el techo u otro mueble que se caiga encima.  

Relato cierto: El primer edificio al que entré durante el terremoto mexicano fue una escuela en México en 1985 y los niños, como era desesperarse, estaban debajo de los pupitres, todos muertos y aplastados. Podrían haber sobrevivido si en lugar de estar debajo de los pupitres hubieran estado acostados o en posición fetal al lado ó al costado de ellos. 

Para decirlo de una forma más simple y entendible: Cuando un edificio colapsa, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un espacio vacío justo al lado de ellos. Este espacio es el que yo llamo "El Triángulo de Vida". Cuando más grande el objeto, cuanto más pesado y fuerte sea, menos se va a compactar. 

Cuanto menos el objeto se compacte por el peso, mayor es el espacio vacío o agujero al lado del mismo, mayor es la posibilidad de que la persona que está usando ese espacio vacío no sea lastimada en lo absoluto.


La próxima vez que vea edificios colapsando en un film, cuenten los "Triángulos de Vida" que se forman (o sea espacios vacíos)... ¡Están en todas partes!

INSTRUCCIONES

Cualquier persona que trate de cubrirse o colocarse debajo de algo, cuando un edificio caiga, es aplastado. Cada vez que las personas se colocan debajo de objetos como escritorios, autos, siempre son aplastados. No lo haga y siga algunas de las instrucciones que siguen.


Gatos, perros y bebes, naturalmente se ponen en posición fetal. Usted debería hacer lo mismo en un terremoto. Es un instinto natural de supervivencia. Cualquier persona puede sobrevivir en un agujero pequeño, cerca de un sofá, cerca de cualquier objeto grande que será aplastado pero siempre quedará un 
espacio vacío a ambos lados del mismo. 


Los edificios hechos de madera son las construcciones más seguras para estar durante un terremoto. Por una simple razón: la madera es flexible y se mueve con la fuerza de un terremoto. Si el edificio colapsa, grandes espacios vacíos se crean. Inclusive una construcción de madera tiene menos peso de caída que los ladrillos. 


Si usted está en su cama durante la noche y sucede un terremoto, simplemente ruede hacia el suelo. Un espacio vacío existe ya alrededor de su cama. Los hoteles tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si colocasen detrás de las puertas un cartel que diga expresamente que en caso de terremoto las personas deben acostarse al lado de la cama durante un terremoto. 

No olvide de abastecerse de agua 


En las regiones con alto riesgo sísmico se suelen guardar envases de agua en los dormitorios y en cada habitación donde hay personas: es un producto básico de urgencia para esquivar a la muerte en el derrumbe de una casa. Otro objeto de primera necesidad es una manta: hay que cubrirse con ella inmediatamente después de ocupar un ‘triángulo de la vida’.

No traten de salvar a su prójimo 

No se debe regresar al edificio para rescatar a alguien instantes después de que los temblores dejen de sentirse: pueden y suelen haber réplicas que son muy peligrosas, incluso cuando sean de magnitud mucho menor que el terremoto principal. El edificio afectado puede derrumbarse en cualquier momento, sepultando al que acude al ‘rescate’ y al ‘rescatado’. 

Si un temblor le sorprende por la noche 


A menudo la actividad telúrica sorprende a sus víctimas en sus camas en plena noche. En este caso no hace falta buscar una mesa o bajar la escalera para abandonar el edificio. Al contrario, eso es lo que no se debe hacer. Simplemente ruede hacia el suelo, sugieren los profesionales, un espacio protegido existe ya alrededor de la cama. 

El método funciona igualmente en las casas construidas de madera, en las de ladrillo y prefabricadas, aunque la posibilidad de salvarse disminuye gradualmente en esta sucesión. En los edificios prefabricados con muchas plantas puede funcionar un método comúnmente conocido, pero discutible: los umbrales de las puertas ofrecen su protección siempre que estén en los muros cargueros. Si se vienen abajo todas las estructuras horizontales, éstos lo evitarán por los pilares. Pero no será fácil mantener el equilibrio dentro de un edificio oscilante en medio de toneladas de escombros cayendo por detrás y por delante. 

Si le sorprende en un viaje o en la calle… 

 
Los hoteles situados en las zonas de peligro sísmico tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si hubieran colocado en las puertas de cada habitación un cartel informativo más, aseguran los especialistas en emergencias. En él, dicen, se debe explicar que si acaece un seísmo, los viajeros deben acostarse al lado de la cama hasta que los temblores cesen. 

Fuera de un edificio el principio es el mismo: buscar un ‘triángulo’ seguro. El que esté dentro de un coche, podría salir del mismo y colocarse a su lado. Caiga lo que caiga sobre el auto —un poste, un viaducto, un puente— siempre dejará un espacio vacío a sus lados. A su vez, los peatones que están junto a ese tipo de infraestructuras, deben abandonarlas lo más pronto posible. 


Si comienza un terremoto mientras está viendo TV y no puede salirse fácilmente por una puerta o ventana, entonces acuéstese en posición fetal al lado de un sofá, una silla grande o mueble grande (como -por ejemplo- una cómoda o chiffonier). 


Cualquier persona que se pare debajo de una puerta cuando un edificio colapsa puede morir. ¿Por qué?... Porque si usted está parado debajo del marco de la puerta y el marco de la puerta cede y se mueve hacia delante o hacia atrás, usted puede morir aplastado por el techo o el cielo raso. 
Si el marco de la puerta se cae hacia algún costado, el marco lo va a cortar por la mitad con su peso. En cualquiera de los dos casos usted va a morir; por lo tanto, ¡no se pare debajo del marco de una puerta!

Trate en lo posible de no salir por escaleras. Estas tienen diferentes "momentos de frecuencia" y se mueven de forma diferente al resto del edificio.

Colóquese cerca de las paredes exteriores de los edificios o bien fuera de ellos en lo posible. Es mucho mejor estar fuera de un edificio que dentro de él. Cuánto más adentro del perímetro del edificio más seguro es que su salida se encuentre bloqueada y sea más difícil y complicado salir.



Fuentes: 
http://www.2012concienciaypreparacion.com/t2583-sobrevivir-a-un-terremoto-es-posible-si-se-encuentra-un-triangulo-de-la-vida
http://actualidad.rt.com/ciencias/view/87402-seismo-peligro-triangulo-de-vida
En cualquier derrumbe hay un 100% de sobrevivencia para las personas que lo sufren, usando lo que se denomina "El Triángulo de Vida". Este film fue visto en Turquía y el resto de Europa, en los Estados Unidos, Canadá y en toda América Latina en un programa de TV llamado "Real TV". ¿Usted ya lo vio? .
Los terremotos de las últimas décadas han desmentido todas las recetas que existían y pasaban de boca en boca durante siglos de cómo sobrevivir a un temblor. Ahora todos los expertos coinciden en lo vital que es hallar un ‘triángulo de la vida’.
Con este término los especialistas en emergencias denominan el estrecho espacio que se forma al derrumbarse un edificio al lado de un mueble, sea un armario o un sofá. Un segundo lado del triángulo es el suelo y el tercero es cada vez una incógnita: el techo u otro mueble que se caiga encima.  
¿Dónde está el ‘triángulo’ prometido?  

Los que estaban en el interior de varios edificios colapsados y los que vieron centenares de casos son unánimes en sus observaciones: en los temblores como el de Chile, sucedido en 2010, quienes intentaron protegerse debajo de una mesa, dentro de un armario  o un cajón, murieron aplastados por los escombros. El cien por cien de los casos donde hubo supervivientes se debió a que la víctima se apretó contra la pared exterior o un mueble.  

Son tristemente conocidos los casos del fallecimiento de todos los alumnos que buscaron refugio de forma organizada bajo su respectivo pupitre. Las partes metálicas de esos mismos pupitres les causaron lesiones fatales.  

Siempre que se venga abajo un edificio, dicen los socorristas experimentados, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un reducido espacio vacío justo al lado de ellos. Cuanto más grande, más pesado y sólido sea el objeto, menos se va a compactar.   

No olvide de abastecerse de agua

En las regiones con alto riesgo sísmico se suelen guardar envases de agua en los dormitorios y en cada habitación donde hay personas: es un producto básico de urgencia para esquivar a la muerte en el derrumbe de una casa. Otro objeto de primera necesidad es una manta: hay que cubrirse con ella inmediatamente después de ocupar un ‘triángulo de la vida’.
No traten de salvar a su próximo    

No se debe regresar al edificio para rescatar a alguien instantes después de que los temblores dejen de sentirse: pueden y suelen haber réplicas que son muy peligrosas, incluso cuando sean de magnitud mucho menor que el terremoto principal. El edificio afectado puede derrumbarse en cualquier momento, sepultando al que acude al ‘rescate’ y al ‘rescatado’.  
Si un temblor le sorprende por la noche 

A menudo la actividad telúrica sorprende a sus víctimas en sus camas en plena noche. En este caso no hace falta buscar una mesa o bajar la escalera para abandonar el edificio. Al contrario, eso es lo que no se debe hacer. Simplemente ruede hacia el suelo, sugieren los profesionales, un espacio protegido existe ya alrededor de la cama.  
   
El método funciona igualmente en las casas construidas de madera, en las de ladrillo y prefabricadas, aunque la posibilidad de salvarse disminuye gradualmente en esta sucesión. En los edificios prefabricados con muchas plantas puede funcionar un método comúnmente conocido, pero discutible: los umbrales de las puertas ofrecen su protección siempre que estén en los muros cargueros. Si se vienen abajo todas las estructuras horizontales, éstos lo evitarán por los pilares. Pero no será fácil mantener el equilibrio dentro de un edificio oscilante en medio de toneladas de escombros cayendo por detrás y por delante.  
Si le sorprende en un viaje o en la calle…  

Los hoteles situados en las zonas de peligro sísmico tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si hubieran colocado en las puertas de cada habitación un cartel informativo más, aseguran los especialistas en emergencias. En él, dicen, se debe explicar que si acaece un seísmo, los viajeros deben acostarse al lado de la cama hasta que los temblores cesen.  

Fuera de un edificio el principio es el mismo: buscar un ‘triángulo’ seguro. El que esté dentro de un coche, podría salir del mismo y colocarse a su lado. Caiga lo que caiga sobre el auto —un poste, un viaducto, un puente— siempre dejará un espacio vacío a sus lados. A su vez, los peatones que están junto a ese tipo de infraestructuras, deben abandonarlas lo más pronto posible.  
Los terremotos de las últimas décadas han desmentido todas las recetas que existían y pasaban de boca en boca durante siglos de cómo sobrevivir a un temblor. Ahora todos los expertos coinciden en lo vital que es hallar un ‘triángulo de la vida’.
Con este término los especialistas en emergencias denominan el estrecho espacio que se forma al derrumbarse un edificio al lado de un mueble, sea un armario o un sofá. Un segundo lado del triángulo es el suelo y el tercero es cada vez una incógnita: el techo u otro mueble que se caiga encima. 

¿Dónde está el ‘triángulo’ prometido? 


Los que estaban en el interior de varios edificios colapsados y los que vieron centenares de casos son unánimes en sus observaciones: en los temblores como el de Chile, sucedido en 2010, quienes intentaron protegerse debajo de una mesa, dentro de un armario  o un cajón, murieron aplastados por los escombros. El cien por cien de los casos donde hubo supervivientes se debió a que la víctima se apretó contra la pared exterior o un mueble. 

Son tristemente conocidos los casos del fallecimiento de todos los alumnos que buscaron refugio de forma organizada bajo su respectivo pupitre. Las partes metálicas de esos mismos pupitres les causaron lesiones fatales. 

Siempre que se venga abajo un edificio, dicen los socorristas experimentados, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un reducido espacio vacío justo al lado de ellos. Cuanto más grande, más pesado y sólido sea el objeto, menos se va a compactar.  

No olvide de abastecerse de agua


En las regiones con alto riesgo sísmico se suelen guardar envases de agua en los dormitorios y en cada habitación donde hay personas: es un producto básico de urgencia para esquivar a la muerte en el derrumbe de una casa. Otro objeto de primera necesidad es una manta: hay que cubrirse con ella inmediatamente después de ocupar un ‘triángulo de la vida’.

No traten de salvar a su próximo   


No se debe regresar al edificio para rescatar a alguien instantes después de que los temblores dejen de sentirse: pueden y suelen haber réplicas que son muy peligrosas, incluso cuando sean de magnitud mucho menor que el terremoto principal. El edificio afectado puede derrumbarse en cualquier momento, sepultando al que acude al ‘rescate’ y al ‘rescatado’. 

Si un temblor le sorprende por la noche


A menudo la actividad telúrica sorprende a sus víctimas en sus camas en plena noche. En este caso no hace falta buscar una mesa o bajar la escalera para abandonar el edificio. Al contrario, eso es lo que no se debe hacer. Simplemente ruede hacia el suelo, sugieren los profesionales, un espacio protegido existe ya alrededor de la cama. 
  
El método funciona igualmente en las casas construidas de madera, en las de ladrillo y prefabricadas, aunque la posibilidad de salvarse disminuye gradualmente en esta sucesión. En los edificios prefabricados con muchas plantas puede funcionar un método comúnmente conocido, pero discutible: los umbrales de las puertas ofrecen su protección siempre que estén en los muros cargueros. Si se vienen abajo todas las estructuras horizontales, éstos lo evitarán por los pilares. Pero no será fácil mantener el equilibrio dentro de un edificio oscilante en medio de toneladas de escombros cayendo por detrás y por delante. 

Si le sorprende en un viaje o en la calle…  


Los hoteles situados en las zonas de peligro sísmico tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si hubieran colocado en las puertas de cada habitación un cartel informativo más, aseguran los especialistas en emergencias. En él, dicen, se debe explicar que si acaece un seísmo, los viajeros deben acostarse al lado de la cama hasta que los temblores cesen. 

Fuera de un edificio el principio es el mismo: buscar un ‘triángulo’ seguro. El que esté dentro de un coche, podría salir del mismo y colocarse a su lado. Caiga lo que caiga sobre el auto —un poste, un viaducto, un puente— siempre dejará un espacio vacío a sus lados. A su vez, los peatones que están junto a ese tipo de infraestructuras, deben abandonarlas lo más pronto posible.  Los terremotos de las últimas décadas han desmentido todas las recetas que existían y pasaban de boca en boca durante siglos de cómo sobrevivir a un temblor. Ahora todos los expertos coinciden en lo vital que es hallar un ‘triángulo de la vida’.
Con este término los especialistas en emergencias denominan el estrecho espacio que se forma al derrumbarse un edificio al lado de un mueble, sea un armario o un sofá. Un segundo lado del triángulo es el suelo y el tercero es cada vez una incógnita: el techo u otro mueble que se caiga encima. 

¿Dónde está el ‘triángulo’ prometido? 


Los que estaban en el interior de varios edificios colapsados y los que vieron centenares de casos son unánimes en sus observaciones: en los temblores como el de Chile, sucedido en 2010, quienes intentaron protegerse debajo de una mesa, dentro de un armario  o un cajón, murieron aplastados por los escombros. El cien por cien de los casos donde hubo supervivientes se debió a que la víctima se apretó contra la pared exterior o un mueble. 

Son tristemente conocidos los casos del fallecimiento de todos los alumnos que buscaron refugio de forma organizada bajo su respectivo pupitre. Las partes metálicas de esos mismos pupitres les causaron lesiones fatales. 

Siempre que se venga abajo un edificio, dicen los socorristas experimentados, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un reducido espacio vacío justo al lado de ellos. Cuanto más grande, más pesado y sólido sea el objeto, menos se va a compactar.  

No olvide de abastecerse de agua


En las regiones con alto riesgo sísmico se suelen guardar envases de agua en los dormitorios y en cada habitación donde hay personas: es un producto básico de urgencia para esquivar a la muerte en el derrumbe de una casa. Otro objeto de primera necesidad es una manta: hay que cubrirse con ella inmediatamente después de ocupar un ‘triángulo de la vida’.

No traten de salvar a su próximo   


No se debe regresar al edificio para rescatar a alguien instantes después de que los temblores dejen de sentirse: pueden y suelen haber réplicas que son muy peligrosas, incluso cuando sean de magnitud mucho menor que el terremoto principal. El edificio afectado puede derrumbarse en cualquier momento, sepultando al que acude al ‘rescate’ y al ‘rescatado’. 

Si un temblor le sorprende por la noche


A menudo la actividad telúrica sorprende a sus víctimas en sus camas en plena noche. En este caso no hace falta buscar una mesa o bajar la escalera para abandonar el edificio. Al contrario, eso es lo que no se debe hacer. Simplemente ruede hacia el suelo, sugieren los profesionales, un espacio protegido existe ya alrededor de la cama. 
  
El método funciona igualmente en las casas construidas de madera, en las de ladrillo y prefabricadas, aunque la posibilidad de salvarse disminuye gradualmente en esta sucesión. En los edificios prefabricados con muchas plantas puede funcionar un método comúnmente conocido, pero discutible: los umbrales de las puertas ofrecen su protección siempre que estén en los muros cargueros. Si se vienen abajo todas las estructuras horizontales, éstos lo evitarán por los pilares. Pero no será fácil mantener el equilibrio dentro de un edificio oscilante en medio de toneladas de escombros cayendo por detrás y por delante. 

Si le sorprende en un viaje o en la calle…  


Los hoteles situados en las zonas de peligro sísmico tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si hubieran colocado en las puertas de cada habitación un cartel informativo más, aseguran los especialistas en emergencias. En él, dicen, se debe explicar que si acaece un seísmo, los viajeros deben acostarse al lado de la cama hasta que los temblores cesen. 

Fuera de un edificio el principio es el mismo: buscar un ‘triángulo’ seguro. El que esté dentro de un coche, podría salir del mismo y colocarse a su lado. Caiga lo que caiga sobre el auto —un poste, un viaducto, un puente— siempre dejará un espacio vacío a sus lados. A su vez, los peatones que están junto a ese tipo de infraestructuras, deben abandonarlas lo más pronto posible.  


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/87402-seismo-peligro-triangulo-de-vida