sábado, 17 de noviembre de 2012

Marruecos es la Puerta de Africa


 Rabat: primer corazón marroquí
En estas tierras se puede disfrutar de lo mejor de la cultura islámica junto con la inevitable influencia occidental. El viajero puede caminar entre las intrincadas callejuelas del centro de la ciudad y disfrutar de un té en alguno de sus clásicos locales en un recorrido inolvidable.
A lo largo de toda la historia marroquí, Rabat, Marrakech, Fez y Meknés, fueron las capitales de este reino. A continuación presentaremos los puntos que no debe perderse en su paso por la actual capital de Marruecos, Rabat.


Desde 1912, Rabat es la capital de Marruecos. Se trata de una ciudad llena de historia. Si bien la ciudad no es un punto clave turístico, sí lo es su Mezquita de Hassan II. Se trata del templo más alto del mundo y es una de las pocas aljamas (sinagoga, templo) que permiten el paso a no creyentes.


Palacio Real de Marruecos 
Puntos turísticos que no debe perderse: el imponente Palacio Real, sede del gobierno del país, el Mausoleo de Mohammed V, el segundo más importante después del Taj Mahal y otro lugar en los que puede perderse caminando entre las ruinas de la Torre Hassan que pretendía ser la mezquita más grande del mundo.
 Marrakech
Luego de un paseo por las tres principales ciudades imperiales de Marruecos, sin dudarlo, Marrakech encierra magia y vida en cada rincón. Es una de las más prestigiosas y emblemáticas capitales del antiguo imperio marroquí. Y sí, esta es la ciudad de las mil y una noches, es un punto de encuentro para viajeros que buscan deslumbrarse con los paisajes naturales y de sus lugareños.
Se trata de una de las ciudades predilectas y una de las más elegidas por los turistas. Cuenta con diecinueve kilómetros de muralla. Su particular color arcilla le da una tonalidad que difiere de todas las vistas del resto de las ciudades imperiales.
Entre sus rincones peculiares es la plaza de Jemma el Fna corazón de la medina de Marrakech inscrita en 2001 en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO. Allí pueden dar un paseo en calesa -un carro tirado por caballos-. Es el punto de encuentro de la vida de la ciudad, en ella se encuentran los encantadores de serpientes y hasta los sacamuelas más tradicionales. Al ponerse el sol la fiesta llega a la plaza, convirtiéndose en el mejor lugar junto al sonido de los tambores como hilo musical. Un lugar mágico imposible de olvidar.
Mezquita Koutoubia
Otros puntos para visitar son la mezquita de la Koutoubia, con ochenta mil metros cuadrados de jardines y habitaciones. En tanto que en las afueras de la ciudad, se encuentra el Palmeral de Marrakech, donde los viajeros pueden dar un paseo en camello, principal postal del imperio marroquí.

La amurallada de Meknés

Para continuar con el descubrimiento de los rincones más peculiares y encantadores de Marruecos, presentamos a otra de sus ciudades imperiales que se encuentra a sólo 60 km de Fez por la carretera P-1: Meknés.

Todo el esplendor de su arquitectura descansa detrás de sus más de 25 kilómetros de murallas. La ciudad ofrece una gran variedad de impresionantes puertas, entre las que destaca la de Bab-Al-Mansour, la principal entrada a la antigua ciudad, por su imponente arco adornado con cerámica sostenido por dos columnas macizas de mármol blanco.
Puerta Bab-Al-Mansour
Otros puntos para conocer de esta ciudad son las caballerizas reales y el granero. Además puedes dejar tu coche en la plaza el-Hedim principal punto de referencia para callejear por la vieja mellah (judería), asistir a las subastas de alfombras todas las tardes excepto martes en la alcaicería ed-Dlala, ir de compras por su laberíntica medina y adentrarse en el mercado cubierto. Por último, acércate a los jardines de los Sultanes para descansar de tanta visita.
Plaza principal de Meknés
Desde Meknés y a tan sólo 33 kilómetros se encuentran las ruinas de la antigua ciudad de Volubilis, que sorprende por el contraste entre el mundo musulmán y los restos del mundo romano antiguo.

El corazón espiritual de Marruecos, Fez


Es la más antigua y medieval ciudad del Mundo. Es considerada como la capital intelectual, religiosa y cultural de Marruecos. Posee una universidad famosa por el estudio del árabe y la religión musulmana.
En Fez cinco veces al día los almuédanos llaman a los musulmanes a la oración. Es la primera ciudad de culto musulmán de Marruecos y artesana debido al meticuloso y afamado trabajo de los curtidores y tintoreros en sus decenas de fosas llenas de productos químicos de diferentes colores y olores tan particulares.
Una de las principales características de la ciudad, es que la Medina de Fez es de lo más laberíntica y complicada de todo el país. Es un museo viviente, con su arquitectura antigua intacta pese al paso del tiempo, y con una vitalidad asombrosa. Sus calles están tomadas por coches, monos y mulas, dándole un sinfín de contrastes a sus calles, el contraste de la pobreza y del desarrollo.
No existe la exclusividad para el turista, lo mejor es perderse en ella y dejarse guiar por el sabio consejo de sus habitantes. Lo primero que todo viajero recomienda hacer en esta ciudad imperial es contemplarla desde lo alto desde alguno de sus miradores panorámicos ya sea en El Kolla, o justo enfrente de éste, el Bordj Sud.
Gran Mezquita de Kairouan
Algunos de los mejores sitios para visitar en Fez son la Mezquita de Kairouan, el centro del aprendizaje islámico de más de 1.000 años, el colegio islámico y el cuarto de curtidores.

Fuente:

http://sentirmebien.com/viajes/rabat-primer-corazon-marroqui/
http://sentirmebien.com/notas-destacadas/el-corazon-espiritual-de-marruecos-fez/
http://sentirmebien.com/viajes/la-amurrallada-de-meknes/
http://sentirmebien.com/viajes/corazon-magico-marrakech/