jueves, 22 de noviembre de 2012

¿Cómo Conversamos y Crecemos ?


Pienso que a través de la conversación uno puede alcanzar estados de aprendizaje de forma amena. Con el pasar del tiempo y después de desechar estigmas y refranes innecesarios, que generalmente me predisponían, pude darme cuenta del valor de la conversación más allá del manejo de la información.
Divido en dos áreas la estructura conversacional:
 
  Lo que se habla (tema) y 
  Cómo se habla (actitud).


El tema a mi parecer es lo menos importante -como tal- porque siempre existirá y podrá derivarse hacia otros tópicos. De algo se tiene que hablar !!!!
Es como cuando vamos a coser y no encontramos el extremo del hilo en el carrete, ¿qué hacemos?, cortamos una parte para poder hacer un inicio y enhebramos la aguja. 

El cómo se habla está compuesto de muchos factores que pueden ser:
  • Sinceridad,
  • Respeto,
  • Sensatez,
  • Originalidad,
  • Amenidad,
  • Interés,
  • Participación,
  • Humildad,
  • Exploración,
  • Tolerancia, etc.
Es en esta parte de la estructura en donde logramos aprender, compartir, enriquecernos y disfrutamos la acción.

Un tema puede parecer de lo más insignificante pero con el manejo de la actitud se puede lograr un cambio de estado y niveles de crecimiento y edificación positiva. Con esto me refiero a sentir la necesidad de acción sea aditiva o sustractiva en la vida.
Las conversaciones permiten apreciar el tiempo y el encuentro y de ellas también surgen las interiores unipersonales, la reflexión. (Y la risa a solas que hace que nos llamen locos).

Conversar va más allá de hablar y de mover información de ida y vuelta.
El conversar lleva consigo humanidad y herencia.
Cualquier lugar es un buen escenario, aprendamos y beneficiémonos de este valioso recurso.

Fuente:
http://jairollaurado.blogspot.com/