viernes, 11 de enero de 2013

Por Esta Vez, el Apophis No Supone una Amenaza Para la Tierra


Un asteroide de 300 metros de diámetro, bautizado por los científicos como Apophis, pasará cerca de la Tierra en las próximas horas, momento que aprovecharán los astrónomos para estudiarlo mejor y calcular su trayectoria ante la posibilidad de que en las próximas décadas pueda impactar contra nuestro planeta o dañar a los satélites de comunicaciones que orbitan a 36.000 kilómetros de altura.
En el momento de mayor aproximación, el meteoro estará a unos 14,5 millones de kilómetros, por lo que no supondrá ninguna amenaza, al menos por esta vez, pues los cálculos hechos desde su descubrimiento, en 2004, hacen presagiar que en abril de 2029 regresará y nos rozará. Entonces pasará a 30.000 kilómetros y aunque de momento se descarta un choque, sí se temen daños en los satélites geoestacionarios que orbitan a esa distancia.

La siguiente visita sería en 2036 y pese a que el peligro aumentaría, la posibilidad de un impacto de momento sigue siendo muy baja. En cualquier caso, los científicos señalan que todavía es muy pronto para saber cuál será el recorrido exacto en esa fecha.
En 2004, cuando se descubrió el asteroide, se calculó que había un 2,7 por ciento de posibilidades de un choque con la Tierra en 2029. Sin embargo, las mediciones que se llevaron a cabo posteriormente descartaron que pudiera producirse un impacto.
Durante su aproximación a la Tierra, el pasado fin de semana, el telescopio Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA) captó durante dos horas nuevas imágenes de 'Apophis', que han revelado que este cuerpo celeste es más grande de lo que se había calculado. Hasta ahora se pensaba que tenía 270 metros de diámetro. Según la ESA, tiene 325 metros, es decir, un 20 por ciento más, precisó El Mundo.
Si un asteroide de ese tamaño impactara contra la Tierra, los daños que provocaría serían equivalentes a la explosión de 25.000 bombas atómicas como la de Hiroshima.
Apophis es considerado en la actualidad uno de los objetos más preocupantes a medio plazo, pues en 2029 y 2036 se producirán las siguientes aproximaciones a la Tierra. Aunque no chocara con la Tierra, podría provocar pérdidas económicas importantes si destruye los satélites que orbitan a miles de kilómetros de la Tierra.
Rusia es uno de los países más activos a la hora de preparar un plan ante la posible amenaza de 'Apophis'. En los próximos años planea enviar un satélite a este asteroide para realizar un seguimiento más preciso de su trayectoria y también se ha planteado un aterrizaje en su superficie.
Por otro lado, la misión 'Don Quijote' de la ESA se centró en el estudio de 'Apophis' para desarrollar soluciones que permitieran desviar la trayectoria de un asteroide y evitar tanto un impacto contra la Tierra como daños a los satélites de comunicaciones.

Fuente: http://spanish.china.org.cn/photos/txt/2013-01/10/content_27642561.htm